CAPTURA DE DIOXIDO DE CARBONO: MITO O REALIDAD

 Las tecnologías de captura de carbono son un conjunto de técnicas diseñadas para separar el dióxido de carbono (CO2) de fuentes industriales o estacionado en la atmosfera con el fin de evitar y mitigar sus efectos en clima. El enfoque principal se conoce como CCUS (Captura, Uso y Almacenamiento de Carbono).

 

Inicialmente la captura de carbono se realizaba tomando CO2 de la atmosfera (postcombustión) y enterrándolo en depósitos submarinos, pero más recientemente ha tomado cierto volumen y diversificación, aplicándose en etapas previas a la combustión (Precombustión) o mixtas (Oxicombustión).

 

Su auge actual parecería deberse al reconocimiento, bastante generalizado ya, de que la causa principal del cambio climático es la quema combustibles fósiles en la actividad económica humana, y ofreciéndose como la solución para seguir usando carburantes fósiles, emitiendo CO2, porque es posible limpiar los gases a través de la captura de carbono evitando así las pérdidas y quebrantos que implican la transición hacia energías no fósiles.

 

Ahora bien la pregunta inmediata es: ¿tiene la captura de CO2, así exhibida, posibilidades reales de sustituir la transición hacia energías renovables o es un artilugio que permitiría a ciertas actividades y países productores justificar la continuidad en la quema de combustibles fósiles evitando los sacrificios y perdidas de la transición hacia fuentes de energías renovables.

 

La respuesta es que en el estado actual de las artes los datos son contundentes y muestran que si bien la captura de carbono puede ser útil, no tiene ninguna posibilidad de ser una solución integral. Así, con una emisión anual global en torno a los 42.000 millones de toneladas de CO2[1], el total de los proyectos de captura y almacenamiento permitirían neutralizar unas 64 millones de toneladas de CO2[2], es decir tan solo un 0,15% del total. Del 99,85 restante el mar se encarga de almacenar el 29% y los bosques y la Tierra de un 21%, o sea casi el 50% del CO2 emitido anualmente va a la atmosfera agudizando el efecto invernadero, y en las hipótesis más optimistas para llegar a la emisión cero en el año 2050, la captura de carbono solo aportaría del 5%[3]

 

La razón de esta magra expectativa para la captura y almacenaje del 100% del CO2 reside en la comparación de costos incurridos versus resultados obtenidos. En cifras: capturar el CO2 que la humanidad emite anualmente costaría entre un mínimo de 2.6 y un promedio de 5.5 billones de dólares, equivalente el 2.2% y el 4.7% de todo el Producto Interno Bruto (PIB) mundial respectivamente, de forma permanente y sostenida. Por otro lado la transición global desde combustibles fósiles hacia energías 100% limpias para el año 2050 costaría una inversión 4.5 a 5.6 billones de dólares anuales hasta mediados de siglo es decir aproximadamente 4.5% del PIB mundial.[4] A priori parecería que la inversión es similar, pero la diferencia básica está en el resultado pues capturar el carbono es un gasto recurrente eterno y sin retorno económico mientras que la transición energética es una inversión de capital cuyo retorno son los costos de los desastres con origen en el cambio climático que se evitarían.

 

Lo anterior no significa que la captura y almacenamiento de carbono CO2 no sea necesaria en ciertas industrias donde es la única manera de eliminarlo en las reacciones químicas inherentes a su proceso productivo y no solo por la quema de combustibles[5].

 

En conclusión, es imposible considerar hoy a la captura de carbono como alternativa a la transición hacia las energías renovables para tratar de llegar a la emisión cero para 2050, solo es una herramienta marginal y complementaria en industrias donde la liberación de CO2 es consecuencia inevitable del proceso productivo y no solo de la quema de combustibles fósiles.

 

[1]Global Carbon Budget Org., Fossil fuel CO2 emissions hit record high in 2025.

[2] “Global Status Report ” Global CCS Institute, 2024, 

[3]International Energy Agency’s (IEA) World Energy Outlook (WEO) 2025.

[4]WORLD ENERGY TRANSITIONS OUTLOOK 2024 1.5° C PATHWAY– International Renewal Energies Agency (IRENA)

[5] Ejemplo de esto es el CO2 que se genera durante la incineración de residuos para el proceso de calcinación de piedra caliza en la producción de cemento y que representa más del 60% de las emisiones del sector.

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