La matriz energética global viene diversificándose hacia energías renovables hace tiempo ya, pero la estabilidad económico-financiera del sistema productivo internacional, considerado como un todo, depende aun fuertemente de los combustibles fósiles.[1] La primera señal de esta situación ocurrió en 1973 debido a la guerra del Yom Kippur, cuando los países árabes atacaron a Israel y la OPEP[2] decidió no vender petróleo a los países que apoyaron a ese país. La secuela de esto fue que un precio del crudo multiplicado por seis, que la inflación en Estados Unidos pasará del 3,3% en 1972 a 11% en 1974, y la bolsa de Nueva York cayera más del 50%[3]

 

El segundo hito importante ocurrió cuando Rusia invadió Ucrania en 2022 y esta vez los más afectados fueron los países de Europa[4]. En pocas semanas se recortaron los flujos de gas, los precios se dispararon y los gobiernos se vieron obligados a tomar medidas de emergencia para atenuar el desabastecimiento energético consecuente. Un tercer hecho fuero los ataques con misiles y drones a Irán de 2025, que cortaron el Mar Rojo como arteria comercial global y el desvío alrededor de África se convirtió en un impuesto inmediato para la economía global, obligando a los petroleros a un desvío de 3.500 millas. Actualmente el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán ha desatado una enorme volatilidad en el precio de los combustibles fósiles[5] y aún no está claro cuál será el efecto sobre el precio futuro de los mismos cuando la guerra culmine.

 

Estas crisis revelan que cuando los sistemas energéticos se basan on combustibles fósiles importados e infraestructuras concentradas en pocos países, heredan el riesgo geopolítico de ese diseño. No importa que gasoductos, terminales de GNL y centrales eléctricas de gas estén dentro de las fronteras nacionales, los precios están dictados por los mercados globales influidos por conflictos. La dependencia de los combustibles fósiles convierte un conflicto geopolítico en una crisis económica de intensidad variable, vinculando la prosperidad nacional a precios volátiles de combustibles, revelando que la seguridad nacional está íntimamente ligada a la seguridad energética, mientras que la energía renovable otorga independencia geopolítica pues no se puede capturar el viento, bloquear el sol o robar la corriente de un río.

 

Adicionalmente, en la producción de renovables no hay economías de escala ni centralización importantes. Se pueden construir miles de activos dispersos de generación y almacenamiento en vez de pocas instalaciones gigantes vulnerables. Es cierto que las renovables dependen de componentes importados y minerales críticos (paneles solares, aerogeneradores y baterías dependen de cadenas de suministro globales aún muy concentradas), pero este riesgo está en buena medida ubicada al principio del proceso productivo, pues general se invierte en equipos una vez y luego existe libertad e de generar electricidad durante décadas, en cambio producir energía a través combustibles fósiles requiere la compra recurrente de un barril de petróleo o un m3 de gas.

 

Además hay cada vez más evidencia que la producción electricidad a través de renovables en más barata. En este sentido según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IERA[6]) el 91 % de la capacidad renovable a escala de las empresas eléctricas recién puesta en marcha producía energía[7] más barata que la alternativa más barata a los combustibles fósiles.

 

En conclusión, otorgar independencia geopolítica, reducir emisiones de CO2 y ser más barata son factores suficientes para esperar irreversibilidad y aceleración en la transición hacia de energías renovables a mediano – largo plazo.

 

[1] Según datos de EMBER, la capacidad global de generación por energías renovables se incrementó en 90% en 2024 pero la generación de energía total por combustibles fósiles es más del 60% del total. Ver https://ember-energy.org

[2]Países exportadores de petróleo

[3]Medida por el índice S&P

[4] Porque estados Unidos hoy es uno de los principales exportadores de gas y petróleo

[5]El precio del petróleo se mueve al compás de las declaraciones de las autoridades de los países beligerantes

[6]IRENA en español.

[7] Esto en términos de costos privados, socialmente sería mucho más barata si se computa además el precio de eliminar el CO2 que emiten los fósiles.