La Red de Bancos Centrales y Supervisores (NGFS) y la transición energética
En notas previas destacamos la casi unanimidad de opinión de la comunidad científica internacional[1] de que es básicamente la actividad económica humana, a través de la quema de combustibles no renovables, la que genera el cambio del clima que a su vez produce catástrofes meteorológicas extremas con pérdidas humanas y materiales crecientes. También comentamos que uno de los principales obstáculos para una transición acelerada hacia las energías renovables es la insuficiencia de los recursos para financiar dicha transición.
Ahora comentaremos una reciente novedad que podría cambiar la situación expuesta y es la opinión de la asociación que nuclea a los Bancos Centrales y Supervisores para la Ecologización del Sistema Financiero (NGFS)[2], que en días previos a la 30ª Conferencia de las Partes (COP)[3], emitió una declaración confirmando la evidencia científica de la existencia del cambio del clima, alertando sobre los crecientes costos económicos de la inacción climática y reafirmando su compromiso de apoyar una transición intensamente gestionada hacía una economía libre de combustibles fósiles.
Como asociación de bancos centrales y autoridades supervisoras, reconocen una evidencia tangible de que la demora en la acción climática conlleva riesgos económicos y costos de eventos climáticos cada vez más severos y frecuentes y cambios a largo plazo en los patrones climáticos que excederán largamente los costos de la transición a cero emisiones netas y sin que pueda soslayarse una inestabilidad macro financiera global al interrumpir los sistemas alimentarios, los mercados energéticos y las cadenas de suministro.
En este sentido, y de mantenerse el lento ritmo actual de la transición hacia combustibles renovables, los escenarios a corto – mediano plazo del NGFS[4] permitirían pronosticar pérdidas del PBI regional del 6% en Asia y 12,5% en Africa[5], básicamente concentradas tales perdidas en los países más vulnerables[6]. Inversamente una acción temprana hacia la transición energética reduciría a un 0,5% del PBI mundial el costo de la transición para el año 2030 frente a un costo del 1,3% para un retraso de tres años de esta.
En su declaración el NGFS se compromete a proporcionar análisis y datos basados en la ciencia de acceso abierto, herramientas prospectivas y orientación práctica y contribuir a crear un entorno propicio para que los gobiernos y las empresas actúen con convicción para alcanzar los Objetivos de París.
En conclusión, si bien es cierto la brecha entre las trayectorias actuales de las emisiones de gases de efecto invernadero y los objetivos del compromiso del Acuerdo de Paris del años 2015 sigue siendo amplia, esta declaración del NGFS es altamente positiva, por un lado es un nuevo apoyo no menor a la evidencia científica que confirma que la ventana restante para limitar el calentamiento global a 1,5 ° C está casi cerrada, y por otro induce a los sistemas financieros a comprometerse a proveer los recursos necesarios para acelerar la transición hacia combustibles renovables.
[1]A las que deben sumarse otras instituciones, como la NASA y la Agencia de Protección Ambiental de EEUU (antes del actual gobierno)
[2]En Inglés “The Network of Central Banks and Supervisors for Greening the Financial System (NGFS)”, conformado por reguladores de más de 150 países, incluido el Banco Central de la República Argentina, el Fondo Monetario Internacional, BID, IFC, Banco de Pagos Internacionales, etc.
[3]De la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de noviembre de 2025 en Para, Brasil.
[4]NGFS (2025), Escenarios climáticos a corto plazo de NGFS para bancos centrales y supervisores
[5]Consulte el escenario "Desastres y estancamiento de políticas" en los Escenarios climáticos a corto plazo del NGFS
[6]Estas estimaciones no tienen en cuenta los posibles efectos aceleradores de la degradación de naturaleza que se retroalimentan. En palabras de Nicolas Stern (en Stern review: the economics of climate change, 2006), cuanto mayor es el ritmo de cambio del cambio climático más se acelera hasta que se vuelve irreversible.
